El simbolismo constituye una de las formas fundamentales mediante las cuales el ser humano organiza, interpreta y comunica la experiencia. En esta obra, Alfred North Whitehead examina la relación entre percepción, pensamiento y significado, mostrando cómo los símbolos median entre la realidad y la conciencia. A partir de un enfoque que integra filosofía, psicología y epistemología, el autor analiza el origen del conocimiento simbólico, la función del lenguaje, la influencia de los hábitos de pensamiento y el papel que desempeñan los símbolos tanto en la vida cotidiana como en la ciencia, la religión y el arte. El resultado es una reflexión sobre los procesos mediante los cuales la mente construye significado y establece conexiones entre la experiencia inmediata y las ideas abstractas.