Traduciendo La Montaña Mágica

02 Jun 2026 · G.A. Rascón

A pesar de haber sido escrita originalmente en alemán, La Montaña Mágica, de Thomas Mann, resulta particularmente apta para una traducción al español con registro latinoamericano. Desde su prefacio, en donde se explica el carácter de pretérito simple en lugar de pretérito perfecto (una de las grandes diferencias entre la narrativa peninsular y latinoamericana) hasta pasajes como en el capítulo Walpurgisnacht en el cual los personajes tienen permitido "tutearse" y que, el hecho de poder hacerlo en la noche de carnaval, forma el eje central de todo el capítulo. No quiero (ni puedo) imaginar una traducción de ese capítulo al ingles en donde no existe el tú y el usted; una pequeña similitud que comparte el alemán con los lenguajes romances más que con su primo anglosajón.

Hablando de una manera más técnica, traducir esta novela nos tomó más esfuerzo del que teníamos contemplado. Los diálogos, en específico, usan una convención alemana de 66 y 99 (inicia diálogo con: „ y termina con: “) que es, particularmente para esta novela, muy difícil de traspasar a la convención romance del guion largo. Esto es aún más notorio para los capítulos de Mynheer Peeperkorn por lo que se decidió preservar algunos diálogos con comillas simples y dejar otros con guion largo. La convención para diálogos en guion largo es para Editorial Guijarro quizás uno de los únicos artefactos domesticadores que permitimos, en un afán de que la extranjerización no se convierta en un fetiche editorial.

Los lectores también se percatarán de que los diálogos en francés se conservaron como tales, sin anotaciones ni traducciones, una decisión que busca preservar la atmósfera cosmopolita y políglota del Berghof y mantener intacta la sensación de extranjería que Thomas Mann construye en la obra.