Traduciendo Don Rodríguez
En 1922, Edward Plunkett o, como después se le reconociera más famosamente, "Lord Dunsany", por el título nobiliario que le confería ser noble de esas tierras en Irlanda, ya tenía su voz literaria sumamente madura, habiendo escrito varias antologías de cuentos y unas cuantas novelas cortas.
Ese año fue que publicó Don Rodriguez: Chronicles of the Shadow Valley, sobre un joven noble español que, desheredado, se vio en la necesidad de tomar el destino por su propia mano. Que un irlandés escriba una novela de lo que entonces aún no se conocía como Fantasía (pues J. R. R. Tolkien aún no había popularizado el género), sobre una región que no le era enteramente familiar y, sin embargo, sintiéndose como traducida al inglés de un español del Siglo de Oro, parece sonar un poco inaudito.
Se puede observar que el entramado cultural que rodea la obra la hace excepcionalmente interesante para una traducción Guijarro, que al principio, y después de haber leído el resultado, no se sentía del todo completa. La razón era fácilmente diagnosticable: Editorial Guijarro prefiere el registro latinoamericano en sus traducciones. Sin embargo, en este caso (y subvirtiendo por completo nuestras propias convicciones), se retrabajó para que fuera el español con registro peninsular la traducción idónea para que esta obra de espadas, magia y honor "a la española" pudiera existir. Exactamente como Lord Dunsany lo debió haber imaginado con todo y sus "vosotros", sus conjugaciones del tiempo presente y su pretérito perfecto compuesto.
Esta novela, además, marca el primer título publicado bajo el sello "Fantásticos Guijarro" en donde intentaremos incluir traducciones de los autores que se consideran pioneros de la ciencia ficción, fantasía, horror y demás literatura que puede ser considerada no ficción literaria del mayor arte pero aún así digna de su publicación.