El valor de una portada

04 Aug 2026

Los lectores podrán percatarse de que nuestras portadas siempre intentan transmitir una idea, un símbolo o alguna escena en particular del libro al que están ilustrando.

Desde Moby-Dick; o La Ballena en donde el enfoque central no es la típica romantizada escena del cachalote blanco (advertida por el mismo Melville como insuficiente para capturar la naturaleza del animal en el Capítulo 55: De las monstruosas imágenes de ballenas.) sino Ahab, el verdadero personaje principal en esta historia de monomanía, herejía y tragedia humana.

Hasta portadas para antologías de cuento como Narraciones Extraordinarias de Edgar Allan Poe en donde intentamos capturar la sensación en primera persona de ser enterrado vivo, una sensación de claustrofobia que se repite en varios de sus cuentos como El Barril del Amontillado, El Pozo y el Péndulo o incluso El Corazón Delator.

Esta dirección artística permite distinguir el sello Clásicos Guijarro sin siquiera tener que nombrarlo como tal, manteniendo una estética consistente y diferenciadora de otras casas editoriales. Intentamos, pues, que el lector conecte con la obra ignorando el refrán popular y juzgándola, en efecto, por su portada.